Gastroenterología
Por Dr. Hugo Disla de los Santos, Gastroenterólogo – Hepatólogo
Prevenir hoy es evitar una complicación mañana
Cada año, el 26 de agosto, se conmemora el Día Internacional del Dengue. Es una fecha que muchos ven pasar sin mayor atención, pero que en realidad nos recuerda algo muy concreto: en nuestra región, el dengue no es un riesgo lejano ni excepcional, es una posibilidad real cada temporada de lluvias. Y como suele pasar con las enfermedades que «ya conocemos», es fácil bajar la guardia.
¿Qué es exactamente el dengue?
El dengue es una infección viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti, el mismo que se reproduce en el agua estancada de nuestros patios y azoteas. No existe un solo virus del dengue, sino cuatro tipos distintos y relacionados entre sí. Esto explica por qué una persona puede infectarse más de una vez a lo largo de su vida, y por qué, contrario a lo que muchos piensan, la segunda infección suele ser más delicada que la primera.
¿Cómo saber si es dengue y no otra cosa?

Los síntomas aparecen generalmente entre 4 y 7 días después de la picadura, aunque en algunos casos pueden tardar hasta dos semanas. Fiebre alta, dolor de cabeza intenso, dolor detrás de los ojos, molestias musculares y articulares, cansancio que se prolonga por días, sarpullido y malestar estomacal son las señales más frecuentes. En muchos pacientes el cuadro se resuelve solo con reposo, hidratación y control médico.
Cuándo no esperar
Hay un grupo de síntomas que no deben ignorarse jamás:
- Dolor abdominal intenso
- Sangrado de encías o nariz
- Vómitos con sangre
- Moretones que aparecen sin explicación
- Mareos que llevan al desmayo
Cuando aparece cualquiera de estas señales, la consulta no puede esperar.
Dile NO a la automedicación

Este es uno de los errores más comunes. Frente a la fiebre, muchas personas recurren automáticamente a la aspirina o a antiinflamatorios como el ibuprofeno o el naproxeno. En el contexto del dengue, esto puede ser peligroso, porque estos medicamentos aumentan el riesgo de sangrado. El acetaminofén (paracetamol) sigue siendo la opción más segura mientras se define el diagnóstico y se recibe valoración médica.
¿Se puede prevenir?

La buena noticia es que sí, y en gran medida depende de nosotros. El mosquito que transmite el dengue se reproduce en agua estancada, así que eliminar cubetas, macetas o cualquier recipiente que acumule agua alrededor de la casa es la medida más efectiva que existe. A esto se suma el uso de repelentes, sobre todo al amanecer y al atardecer, que es cuando el mosquito está más activo, así como el uso de ropa que cubra brazos y piernas y la instalación de mallas en puertas y ventanas.
Un compromiso compartido

El dengue no se combate únicamente en el consultorio. Se combate también en el patio de la casa, en la comunidad y en la manera en que cada uno de nosotros decide actuar frente a un simple charco de agua. Este 26 de agosto, más que una fecha en el calendario, quiero que sea una invitación a revisar nuestros hogares y a no restarle importancia a los síntomas cuando aparecen.
Como siempre, nuestro centro está disponible para resolver sus dudas y acompañarlos en el cuidado de su salud.
— Dr. Hugo Disla de los Santos · 809-537-8080

