Por Dr. Ricardo Corporán- Gastroenterólogo
El cáncer colorrectal es una de las principales causas de cáncer a nivel mundial. Sin
embargo, a diferencia de otros tipos de cáncer, tiene una característica fundamental: en la
mayoría de los casos es prevenible.
La mayoría de los cánceres de colon se originan a partir de pólipos, lesiones benignas que
crecen lentamente en el intestino grueso y que, con el tiempo, pueden transformarse en
cáncer. Este proceso suele tardar varios años, lo que brinda una ventana valiosa para la
detección y el tratamiento oportuno. Aquí es donde el tamizaje juega un papel clave.

La colonoscopia no solo permite detectar el cáncer en etapas tempranas, cuando las
posibilidades de curación son altas, sino que también permite prevenirlo, al identificar y
remover pólipos antes de que se malignicen. Por esta razón, es considerada el método de
referencia para el tamizaje del cáncer colorrectal.
Actualmente, se recomienda iniciar el tamizaje:
- A partir de los 45 años en personas sin factores de riesgo.
- Antes de los 45 años en quienes tengan antecedentes familiares de cáncer
colorrectal o pólipos avanzados. - De forma inmediata si existen síntomas de alarma como sangrado rectal,
anemia, pérdida de peso involuntaria o cambios persistentes en el hábito intestinal.
A pesar de su eficacia, el cáncer de colon sigue diagnosticándose con frecuencia en
etapas avanzadas, en gran parte debido a la falta de síntomas iniciales y al retraso en la
realización de estudios preventivos. Por ello, insistimos en que no esperar a tener
molestias es una de las decisiones más importantes en el cuidado de la salud digestiva.

En este 4 de febrero, Día Mundial contra el Cáncer, hacemos un llamado a la
concientización:
- La prevención salva vidas,
- el diagnóstico temprano cambia el pronóstico,
- y el tamizaje oportuno puede evitar el desarrollo de la enfermedad.
Cuidar de tu salud digestiva hoy es una inversión en tu bienestar futuro.
La prevención es parte del tratamiento.

