¿La Terapia de Reemplazo de Testosterona en Hombres Aumenta el Riesgo de Cáncer de Próstata?

La Terapia de Reemplazo de Testosterona

En hombres sin antecedentes de cáncer de próstata, múltiples estudios de alta calidad y
metaanálisis han demostrado de manera consistente que la terapia con testosterona no incrementa
el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.
Ensayos clínicos como el TRAVERSE y los TTrials encontraron tasas similares de diagnóstico de
cáncer de próstata entre los grupos tratados con testosterona y los que recibieron placebo, sin
evidencia de aumento en los casos de enfermedad de alto grado. Asimismo, un amplio estudio de cohorte con beneficiarios de Medicare mostró una reducción
estadísticamente significativa del riesgo de cáncer de próstata entre los usuarios de testosterona
(HR = 0.84), con resultados consistentes en diferentes duraciones de tratamiento y vías de
administración.

Los datos a largo plazo del Estudio Finlandés Aleatorizado de Detección de Cáncer de Próstata
tampoco evidenciaron un aumento en la incidencia ni en la mortalidad por cáncer de próstata entre
quienes recibían testosterona; incluso sugirieron una menor mortalidad específica por cáncer de
próstata en comparación con los no usuarios.
En conjunto, las revisiones sistemáticas respaldan estos hallazgos y concluyen que la terapia con
testosterona no aumenta el riesgo de diagnóstico posterior de cáncer de próstata en hombres sin
enfermedad conocida.

¿Un antecedente de cáncer de próstata es una
contraindicación para la terapia con testosterona?

En hombres con antecedentes de cáncer de próstata no metastásico, especialmente aquellos
tratados con intención curativa mediante prostatectomía radical o radioterapia, los estudios
retrospectivos y las revisiones sistemáticas indican que la terapia con testosterona no se asocia con
un aumento en las tasas de recurrencia bioquímica ni con la progresión de la enfermedad, siempre
que se utilice en pacientes cuidadosamente seleccionados.
La evidencia científica actual respalda que la terapia de reemplazo de testosterona, cuando se indica
y supervisa adecuadamente, no aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de próstata en hombres
sin antecedentes de la enfermedad. Además, en pacientes con historia previa de cáncer de

próstata tratado con intención curativa, los datos disponibles sugieren que su uso puede
considerarse seguro en casos seleccionados y bajo estricta vigilancia médica.
En definitiva, el reemplazo de testosterona debe ser una decisión individualizada, basada en la
evaluación clínica, el perfil de riesgo y el seguimiento continuo del paciente, más que en temores
infundados sobre un posible vínculo con el cáncer de próstata.

Share the Post: