Por: Dr. José A. García Pérez (Cirujano bariatrico) en IDA Healthcare
Cada 4 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Obesidad, una fecha que invita a reflexionar sobre una de las problemáticas de salud pública más preocupantes del siglo XXI. La obesidad avanza de manera silenciosa en la población dominicana, convirtiéndose en una “muerte silente” que afecta a niños, jóvenes y adultos sin distinción social.
Según la Organización Mundial de la Salud, la obesidad es una enfermedad crónica caracterizada por una acumulación excesiva de grasa corporal que representa un riesgo para la salud. No se trata únicamente de una cuestión estética, sino de una condición que incrementa significativamente la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, hipertensión arterial y algunos tipos de cáncer.

Una realidad creciente en la República Dominicana
En los últimos años, los cambios en los hábitos alimenticios y el estilo de vida han influido
directamente en el aumento del sobrepeso y la obesidad. El consumo elevado de alimentos ultraprocesados, bebidas azucaradas y comidas rápidas, junto con la disminución de la actividad física, ha generado un escenario preocupante.
- En 2022, alrededor del 63.3 % de los adultos dominicanos presentaban sobrepeso (IMC ≥ 25) según datos de la Organización Mundial de la Salud.
- En ese mismo período, aproximadamente 29.3 % de los adultos tenían obesidad (IMC ≥ 30).
- Otras estimaciones del World Obesity Atlas 2025 indican que 68 % de los dominicanos tienen un índice de masa corporal alto (≥ 25), y dentro de ese grupo, 32 % son obesos.
- Según datos del Ministerio de Salud Pública y encuestas nacionales, más del 60 % de los adultos presenta sobrepeso, y alrededor del 30 % padece obesidad.
Población infantil
- Entre los niños menores de 5 años, aproximadamente 8 % presentan sobrepeso u obesidad, según informes de la Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
- En estudiantes de 6 a 18 años, las cifras de sobrepeso y obesidad pueden superar el 30 %, con mayores tasas en escuelas privadas.
Tendencias y proyecciones
- El World Obesity Atlas 2025 proyecta que para 2030 unos 5.78 millones de dominicanos tendrán un índice de masa corporal elevado (sobrepeso u obesidad), lo que representa un aumento continuo desde 2010.
Estas cifras muestran cómo el sobrepeso y la obesidad son problemas de salud pública crecientes en la República Dominicana, afectando a una gran parte de la población adulta y también a niños y adolescentes. La prevalencia elevada está relacionada con factores como dieta poco saludable, sedentarismo y urbanización, lo que subraya la importancia de políticas de prevención y educación en salud.
El ritmo de vida acelerado, el sedentarismo, el uso excesivo de dispositivos electrónicos y la falta de espacios adecuados para la actividad física también contribuyen a esta problemática. En muchos hogares, la alimentación saludable ha sido desplazada por opciones más económicas y de rápida preparación, pero menos nutritivas.
Impacto en la salud y en la economía
La obesidad no solo afecta la calidad de vida de las personas, sino que también representa una carga económica para el sistema de salud. El tratamiento de enfermedades asociadas implica mayores gastos médicos, hospitalizaciones y reducción de la productividad laboral.
En el caso de los niños y adolescentes, la obesidad puede provocar problemas emocionales como baja autoestima, ansiedad y discriminación, además de aumentar el riesgo de padecer enfermedades crónicas en la edad adulta.
Prevención: una responsabilidad compartida
Combatir la obesidad requiere un esfuerzo conjunto entre el Estado, las instituciones de salud, las escuelas, las familias y la sociedad en general. Algunas acciones clave incluyen:
- Promover una alimentación balanceada rica en frutas, verduras y alimentos naturales.
- Reducir el consumo de azúcares y grasas saturadas.
- Fomentar la actividad física regular desde la infancia.
- Impulsar campañas educativas sobre nutrición y estilos de vida saludables.

Más que señalar culpables, el Día Mundial de la Obesidad debe servir como un llamado a la conciencia colectiva. La obesidad es silenciosa, pero sus consecuencias no lo son. Reconocer el problema es el primer paso para enfrentarlo con responsabilidad, educación y compromiso social. La salud de los dominicanos depende de decisiones diarias que, aunque parezcan pequeñas, pueden marcar una gran diferencia en el presente y en el futuro.

